La salud mental es una prioridad para el desarrollo sostenible y la salud global. En un año marcado por procesos electorales en el Perú y en otros países de América Latina, como Colombia y Brasil, este tema emerge como una prioridad ineludible. Sin embargo, sigue siendo una de las áreas más postergadas en la agenda política.

Actualmente, más de mil millones de personas en el mundo conviven con una condición de salud mental. Al respecto, en Latinoamérica y el Caribe, se estima que una de cada cuatro personas experimentará una condición de salud mental a lo largo de su vida. En el Perú, esta cifra asciende a una de cada tres personas. Sin embargo, en promedio, 8 de cada 10 personas que requiere tratamiento en la región no lo recibe, cifra que se repite en Perú.
En este contexto, nos aliamos con la Global Mental Health Action Network (Red Global de Acción en Salud Mental, GMHAN por sus siglas en inglés) la principal red mundial de incidencia y activismo en esta área, para elaborar un informe de incidencia que presenta evidencia clave y recomendaciones en materia de políticas públicas para la salud mental que los gobiernos de Perú y otros países de Latinoamérica deberían priorizar e invertir.
Asimismo, se identificaron cinco áreas prioritarias de acción, en base a los compromisos adoptados en diciembre del 2025 por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en la declaración política de la Cuarta Reunión de Alto Nivel sobre prevención y control de enfermedades no transmisibles y promoción de la salud mental y el bienestar:
- Reforma de los servicios: tomar medidas urgentes para poner fin a la institucionalización, reorientando progresivamente los recursos hacia servicios integrales de salud mental con enfoque comunitario.
- Financiamiento sostenible: movilizar y asignar recursos adecuados y sostenidos para promover, prevenir y atender condiciones de salud mental, contemplando recursos nacionales y de la cooperación bilateral y multilateral.
- Abordaje de los determinantes: abordar los determinantes sociales, económicos y ambientales de la salud mental, considerando todos los aspectos de la vida de las personas y los riesgos que afectan su salud.
- Salud mental infantil y juvenil: adoptar estrategias integrales de promoción, prevención, intervención temprana y atención a lo largo del ciclo de vida, e implementar medidas urgentes para la prevención del suicidio y la depresión.
- Participación social: implementar, fortalecer y hacer sostenible la participación significativa y sostenida de personas con experiencia vivida de condiciones de salud mental, incluyendo a jóvenes, en los procesos de toma de decisiones.
Este documento incluye datos e información clave del contexto nacional peruano, enmarcando las recomendaciones internacionales a la realidad local.

Este reporte busca orientar la agenda de los próximos gobiernos en salud mental. Asimismo, busca contribuir a que candidaturas, partidos políticos, y sociedad civil reconozcan la salud mental, en particular la de niñas, niños, adolescentes y jóvenes, como una prioridad de política pública.
Este documento fue desarrollado en marzo del 2026 por Lucero Andaluz Llerena (De-Mentes, Perú) con los aportes de Carolina Díaz Pimentel (Coalición Neurodivergente Peruana), Luiz Roberto Carvalho (Soulbeegood | Vertentes Ecossistema de Saúde Mental, Brasil) y Viviana Garzón (Mixera FUND, Colombia), activistas latinoamericanos miembros de la Red Global de Acción en Salud Mental, con el apoyo de Antonis Kousoulis y Divya Sharma, parte de la Secretaría de la Red.
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